
Las reservas de hoteles en Praga se mantienen en un nivel constante durante todo el año. Los turistas quedan encantados con el rico patrimonio histórico y cultural que atesora la ciudad pero al mismo tiempo reconocen su profundo interés por visitar las ciudades cercanas.
Brno se localiza justo entre Praga y Viena. Sus callejuelas fueron testigo de cientos de años de historia, lo cual puede evidenciarse con el profundo aire medieval que está impregnado en sus edificios más emblemáticos. La Casa Tugendhat propone una visita obligada (fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2003). En el casco histórico se encuentran pintorescos edificios de estilo modernista.

Cesky Krumlov se localiza a unos 170 Km de Praga. Su típico diseño urbanístico se caracteriza por el clásico estilo medieval, cuyas construcciones evocan a determinados períodos del Renacimiento y del Barroco. Los viajeros podrán descubrir imponentes jardines, palacetes y palacios durante sus recorridos.
Olomouc se sitúa a 65 km de Brno. Los viajeros encontrarán en esta ciudad acentuadas analogías con Praga, especialmente en la arquitectura. Se destacan las iglesias (principalmente la Catedral Gótica) y la Columna de Santísima Trinidad.
Entre otras de las ciudades más interesantes ubicadas en las cercanías de Praga se destacan Ostrava y Karlovy Vary.



