Ya sabes que la región montañosa de los Alpes Suizos no solo nos permite practicar deportes de invierno y de montaña como el esquí sino que además nos permite llegar hasta ella durante la temporada de verano para realizar un viaje distinto, más rural y menos aventurero, pero aún así hermosos y divertido.

Hemos conocido, en una edición pasada algunos de los lagos más emblemáticos de la región. Nos referimos al Lago Constanza y al Lago Leman, sin embargo no son los únicos. En esta ocasión iniciaremos nuestra ruta por el Lago Neuchâtel ¿Alguna vez oíste hablar sobre él? Pues te contamos que a este lago, ubicado en la zona oeste del país, también lo llaman Neuenburgersee y que tiene nada menos que 218 kilómetros cuadrados. En sus orillas además de hermosas colinas verdes encontraremos a una ciudad que lleva su mismo nombre y que destaca por que sus construcciones están hechas a base de una arena de colores amarillezco. Te interesará saber que aquí encontrarás varios alojamientos rurales y que además puedes disfrutar de un paseo en tren.

Ahora bien, conozcamos al Lago Lucerna conocido también con el nombre de Lago de los Cuatro Cantones o Vierwaldstättersee, a sus orillas encontraremos también a una ciudad que leva su mismo nombre y que es reconocida por albergar un maravilloso monasterio antiguo.

Vale la pena mencionar que en determinadas zonas de los Alpes Suizos, el ambiente va cambiando su forma, mientras descendemos en altura desde los altos picos de montaña, hasta llegar a las majestuosos valles que son rodeados por ríos y lagos, lo que resulta muy atractivo para el turista aficionado a la fotografía.


