Ahora que usted ha decidido visitar Machu Pichu, una de las nuevas maravillas del mundo, le recomendamos que acceda al Aranwa Hotel, majestuoso resort ubicado en el centro del Valle de Los Incas en Perú. Tiene la cobertura de la Preferred Hotels & Resorts, cadena con más de 175 hoteles de lujo en las ciudades más visitadas del mundo y cada uno con la distinción Standards of Excellence.
Usted puede ir con su familia o inclusive realizar una convención empresarial por su gran capacidad de 115 habitaciones y 15 suites de lujo. El complejo tiene 2,500 m2, tres modernas piscinas de hidroterapia, recinto de oxigenación, cámara hiperbárica y áreas reservadas para la práctica del yoga.
Y en cuestión de comida prima lo típico, gourmet, también vegetariano y servicio de bar. Allí podrás conocer a los chef Coque Ossio y Miguel Hernández, y degustar el tradicional Pisco Sour preparado por el afamado Hans Hilburg. Puede además recorrer su galería de arte, pasar un grato momento en la biblioteca o entrar a la sala de cine.
Desde cualquier ángulo donde lo mire el Hotel Aranwa es digno de una fotografía, es una mediana ciudad, obra del Arquitecto Carlos J. Rey Daly. La gran parte de sus paredes tiene amplios cristales que dan la sensación de un mayor contacto con el paisaje exterior. Puedes ver chimeneas a la usanza colonial, enramadas de techos cónicos con pajilla, cercos de caminos de piedras que denotan formas incaicas, cantaros de arcilla y hasta una hermosa plaza con pileta ancestral.
En una de las salas hay vitrales que con sus tonos multicolores presentan escenas de la arquitectura inca. Admírese por el Portal tallado en piedra con figuras en alto relieve que data de 1925 y que encuadra una puerta con minuciosas forjas en la madera. Y el momento de la reflexión y fe lo puede tener en la capilla, construida con arcilla, balcón de madera, y entrada en piedra forjada. En el altar hay un impresionante tallado en madera y revestido en pan de oro, que representa la coronación de la virgen, y en cuyo diseño participaron 20 artesanos talladores.
Como podrá apreciar el Aranwa, es a la vez un hotel spa, en el que se fusiona la decoración la gran cultura incaica, la salud basada en tratamiento precolombino y el esparcimiento. Ubicado a orillas del Río Vilcanota, el complejo fue antes una sencilla hacienda del siglo XVIII.




