En la primera parte de este reportaje hablábamos sobre la gastronomía molecular en general y sobre 2 de los restaurantes más destacados de Europa, el Pierre Gagnaire de París, el Sketch de Londres. Pues bien, España es otro país europeo que se mantiene renovado en temas culinarios. ¿Quién no ha oído hablar de Ferran Adriá? Pues este chef, considerado como el mejor del mundo, tiene a su cargo al coincidentemente mejor restaurante del mundo: El Bulli. Si quieres degustar de la gastronomía molecular española entonces debes dirigirte hacia la Cala Montjoy en Rosas, Girona, Cataluña. Este restaurante cuenta también con 3 estrellas Michelin. Eso sí, cenar aquí es un lujo que pocos pueden asumir. El costo promedio es de 300 euros. ¿Estás dispuesto a invertir ello en comida?
A continuación nos dirigiremos hacia Inglaterra, esta vez nos dirigiremos hacia Berkshire para conocer al restaurante The Fat Duck, propiedad del chef Heston Blumenthal. El chef asegura que sus comensales tendrán una experiencia de sabores mutisensoriales. ¿Qué platillos se recomiendan? Le Porridge déscargot, Le Saumon Poché á la réglisse, y el helado de huevo y panceta. Nombres extraños y sabores singulares. Habrá que probarlos para saber si nuestro paladar es tan fino. Es importante mencionar que aquí beberás un cóctel de té verde preparado en base a procesos químicos con nitrógenos, que se supone que prepara al paladar para estos nuevos sabores. ¿Será cierto?
Trasladémonos hacia Estados Unidos y vayamos a Chicago para conocer al Restaurante Moto, a cargo del chef Homaro Cantu, quien es considerado como uno de los cocineros más controvertidos del país. Entre sus platillos icono podemos encontrar al Sushi 4D. ¿Comida japonesa en cuarta dimensión? Ciertamente resulta extraño e irreverente pues se trata de un plato de sushi procesado y debajo una fotografía de un maki. Se dice que Homaro Cantu es el padre de la Cocina Ink-Jet o Culinaria de la impresión pues la mayoría de sus recetas tienen que ver con decoraciones en imágenes en base a tintas naturales de verduras y frutas, todas comestibles. Apostamos que habías escuchado pocas veces al respecto. ¿Alguna vez pensaste que podías degustar carne cocinada en base a rayos láser? Aquí es posible. ¿Y qué podemos beber? Un cóctel de piña en liofilizada. El costo de este gusto de ciencia ficción oscila entre los 100 y 160 dólares.
En la tercera y última parte de este reportaje nos trasladaremos hacia Estados Unidos para conocer 4 restaurantes de gastronomía molecular de lujo. El Restaurante Alinea del Chef Grant Achatz en Chicago; el Restaurante WD-50 del Chef Wylie Dufresne en Nueva York; el Restaurante Minibar del chef José Andrés en Washington D.C y finalmente al Restaurante Barton G,del Chef Richard Blais en Miami.





