Recuerda la felicidad que te invadió a ti y tu pareja el día que se unieron para siempre, el día que se casaron, recuerda lo que pasó después: tomaron las maletas, se cambiaron, abordaron el avión y llegaron a un país centroamericano disfrutar de unas merecidas vacaciones. Esa imagen no se te borra, fueron días fugaces, felices, inolvidables, que aún palpitan en tus recuerdos. Así es Costa Rica, un destino que suele ser el preferido de las parejas recién casadas que se regalan un viaje de ensueño para escapar de la rutina de sus ciudades.
Recuerdas ese país que era una mezcla de montañas cubiertas de un singular verdor y de aguas cálidas de exóticas playas caribeñas, exactamente bañadas por los rayos de un sol que no se perdía en el pasar de horas sino que se quedaba hasta después de lo previsto, todo ello acompañado por la música tropical que incitaba a mover todo el cuerpo así no lo sepa hacer.
Recuerdas que recorrieron cada lugar que les fue recomendado y mientras el tiempo les duro, que pasearon por bosques lleno de vegetación y exotismo padeciendo de una lluvia que al principio les atemorizo pero luego les gustó, que navegaron por sumares, que se bañaron en sus playas.
Recuerdas que se despertaba con el primer brillo del sol y salían a cabalgar que luego podían necesitar relajarse y acudían con esmero a un centro spa que ofrecen tratamientos naturales, recuerda que tu luna de miel fue fascinante, divertida, inolvidable.
Recuerdas que el primer lugar a donde te llevaron fue a San José , la capital de Costa Rica, donde disfrutaste de la calma de su ciudad durante el día, que la conociste en rápidas horas, que paseaste por su calles y sus mercados tradicionales, que en Costa Rica la fruta fresca es deliciosa, que disfrutaste de sus noche y entendiste que la vida nocturna del Caribe no se compara en nada con la que antes habías vivido en donde sea y que luego partiste hacia las playas, por la cuales en realidad llegaste hasta tan lejos, que el cuerpo tuyo y el de tu esposa conocieron Puerto Viejo, Cahuita, Playa Chiquita, que observaron delfines y admiraron su inteligencia, que también avizoraste volcanes y panoramas tropicales de excepcional belleza. Recuerda que fueron días intensos, que desearías volver, que para ello no hace falta demasiado dinero, entonces lo piensas y decides una nueva de luna de miel, compras los billetes, alistas tus maletas y abordas el avión. Y la historia vuelve a empezar de nuevo.







Pingback: Costa Rica: En busca de delfines y ballenas | eViajando
Pingback: Bahía Drake: Ecoturismo y aventura en Costa Rica | Viajes y Turistas
Pingback: Dany Torres, figura mundial del freestyle, en Marbella | Absolut Marbella
Pingback: La aerolínea más ecológica del mundo | Viajes y Turistas