Para solicitar una visa, en la mayoría de casos se debe iniciar con una de dos opciones: dirigirse a la misma embajada para solicitar la cita o realizar una llamada a algún número especial desde donde poder realizar la separación de fecha para cita. Dependiendo de cual sea la demanda de viaje del país al que representa la embajada la fecha de la cita puede ser dentro días o varias semanas, razón por la que no se debe apresurar la compra de pasajes de avión. En el caso de no saber como optar lo mejor es dirigirse al sitio web o algún teléfono de la embajada en cuestión.
Previo a la cita seguramente se debe haber realizado algunos pagos, como por ejemplo el Derecho Consular de proceso de visa (tomando el caso de Estados Unidos), así como haber llenado algunos cuantos formularios.
A lo que se refiere al día de la cita en sí mismo, lo mejor es llegar con buen tiempo de adelanto para evitar complicaciones, por lo general las personas que presenten retraso sueles ser descalificadas de la cita y tendrán que realizar todos los trámites, pago y espera de tiempo de nuevo. Por otro lado, la cita es completamente personal, no se puede llevar a otra persona que acompañe y apoye durante ella, los únicos casos en los que se permita esto es en personas que necesiten apoyo por su estado de salud y/o edad. En el caso de menores de edad por lo general los padres deberán hacer el trámite por ellos, por lo general no es necesario ir con ellos para esto, a partir de los 18 años toda persona debe hacer el trámite y cita por sí solo.




