Durante nuestro viaje a Burundi no podemos perder la oportunidad de ver el espectáculo étnico de los Percusionistas de Giheta. Como su mismo nos indica se trata de un grupo de músicos que tocan instrumentos de percusión, por lo general tambores, con unos ritmos sabrosos que provocan mover el esqueleto.

Si nos trasladamos hacia la provincia de Rutana encontraremos a las Cascadas de Karea. Cerca de Rutovu encontraremos a los afluentes del Río Nilo y sus aguas termales. No olvides llevar tu traje de baño para gozar de esta maravilla natural. A los alrededores podemos practicar turismo sociológico al admirar las villas primitivas de los pobladores.
Si nos trasladamos hacia Bugarama, también podemos visitar un gran mercado donde es posible comprar frutas exóticas y alimentos típicos de la zona.

En Kirundi, casi a la frontera con Ruanda, es posible pasear en bote por el Lago Rwihinda y observar distintas especies de aves.
Como consejo de viaje déjanos decirte que no necesitas hablar la lengua típica el swahili o el kirundi, sino que los pobladores pueden entenderte si te comunicas con ellos en inglés o francés.

Es hora de almorzar ¿Dónde podemos comer? Burundi sorprende a los viajeros son su gastronomía peculiar donde abundan los platillos en base a pescado fresco, traídos desde el Lago Tanganyika. Debido a la presencia asiática en el país también podemos encontrar platillos con mucha sazón y sabor a curry, arroz, semillas, plátanos y hasta restaurantes de fusión francesa y europea.
Finalmente en cuanto al hospedaje podemos decir que en la capital, Bujumbura se posan varios hoteles pertenecientes a cadenas internacionales mientras que en las zonas rurales lo más común es encontrar albergues para mochileros. ¿El costo del alojamiento en uno de los mejores hoteles de la capital? Alrededor de $120 dólares, mientras que los más baratos tienen un costo promedio de $70 dólares por noche.


